jueves, 6 de diciembre de 2007

Mi Terapista

Las 3:45 de la tarde, no voy a llegar a tiempo! No puedo hacer esperar a mi terapista, ademas de puntual ella, no le gusta le hagan esperar. Me enderezo en mi asiento y casi telequineticamente intento mover la infernal cola de la autopista, e intento igualmente mover el pie derecho del chofer de la buseta en dirección al acelerador (¡recien descubro estos poderes mios!). Al fin bajo en la parada requerida, y llego al consultorio. 4:16 pasado el mediodia, pierdo 16 minutos de la valiosa charla.


- Pase, la doctora lo esta esperando. Me recibe la recepcionista. Y descubro que si lo estaba, impecablemente vestida con una blusa blanca levemente floreada en purpura y una falda ajustada hasta algo mas abajo de su rodilla con un corte hasta un poco mas arriba de la misma con unas zapatillas blancas comodas, agradable perfume, su pelo negro recojido y sujetado con un lápiz de grafito, me recibe ella con esa mirada acusadora que enfrento con otra de victima.


- ¿La cola?. Se adelanta.


- Imaginese...


- Empezemos, ¿que tienes para entretenerme?


Le gustaba empezar asi las terapias, al principio, creí no me tomaba en serio, luego entendí, y hasta creó el ambiente de confianza, y consiguió lo que ningún cura.


- Bueh... desde la ultima semana hasta ahora, me ha pasado algo que destaca. Me he quedado enganchado con una chica. Es en realidad alguien que "conozco" desde hace tiempo, pero que realmente he llegado a conocer estos últimos meses, inclusive la mayor parte del tiempo no presencialmente. Sabía de su belleza, pues la habia visto, más eso cualquiera lo nota. Lo que desconocía, fue lo que me atrajo. Supe en un momento antes de "darle un zoom", que era peligroso, pero que carajo!





Hago una pausa, me tomo un sorbo de agua, miro a mi terapista que permanece sentada observandome con su libretica anotando que se yo, no le paro. Aclaro, y sigo.


- Pienso un poco friamente sobre esto y concluyo que inutil es hacerlo. Pues cuando una mujer hace que infle mi caja toráxica cuando piense en ella, no es buena señal. Esa mezcla química, hormonal o que se yo, que produce ese no se que, que deja pendejo al alcohol como distorcionador de realidades, hace más difícil que veas las cosas con claridad, o por lo menos con sensatez. Creo que magnifíca, engrandece, embelleze, no se si me miente, odiaria si asi lo fuese.





Esta vez la pausa buscaba una intervención. Solo me miraba y seguía anotando.


- Continua por favor...


- Ok. Una vez escuche a alguien cercano hablar de la idealización y la confusión que produce en estas situaciones, pues ésta ataca creando en ti ficticias creencias de como la personita en cuestión es. Algo que se genera pues en ese mismo arrejunte de emociones que es el que llamamos atracción, más no la mera y sencilla, algo más profundo. Simplemente una mentira que te fabricas basandote en la poca verdad que conoces (y te encanta claro) a la cual le añadez agregados ideales en ti. Esto produce un inevitable (y doloroso) choque cuando enfrentas una realidad distinta. Nadie sabe a estas alturas si lo es o no, pero en mi caso la atracción no decrese, y yo, voy como carro en bajada sin frenos. ¿Me miento? No lo se...





Callo y espero una respuesta desesperado, por desgracia no la consigo. Ella habia dejado bien claras las reglas del juego al principio, pero ¡maldita sea! demando su opinión, ha estado escuchandome durante estas tres últimas semanas sin pronunciar palabra, y he estado apunto de desesperar. Sin embargo, ella me gusta como terapista. Me tranquiliza y al menos me escucha sin prejuicios (creo).


Repentinamente algo me sobresalta, senti la necesidad de buscar su rostro, ¡no lo distingo!, solo veo sus ojos, y ya desaparecen, no hay consultorio, solo el olor de su perfume permanece, voy de regreso violentamente, abro los ojos, ¡mierda me volvi a pasar la parada!.


- !!En la parada primoo!!


Bajo del bus, este se aleja mientras yo me restriego los ojos, encojo de hombros y emprendo mi regreso y mientras camino vuelvo a mi verdad de no tener terapista alguna, pues es ya costumbre idealizarlas, resigno mi pesar, inflo mi caja toráxica y preparo enfrentar mi "empepe"... solo.




(Aclaro: Total invención, producto de tierras mentales abonadas con trasnochados abonos... Cualquier semejanza con la realidad es solo mera coincidencia).











Oliver IV

4 comentarios:

Unknown dijo...

me encanto! demasiado real, casi creo q estabas via a la cura, pero todavia te quedas con nosotros los dementes! jejeje te quelo.

Grehyzka R. Navas R. dijo...

jajaja, deberias ser escritor. Me gusto mucho. la forma en que lo describes todo hace que te quedes pegado leyendo.
Muy Chevere ;) GREHYZKA

Crismary dijo...

Sabéis que escribí una cosa así jeje pero esta es más trágica jaja si te cuento, después te la paso, pero sólo imagina una oficina pública, un par de secretarias y poca paciencia y muucha resistencia en el cerebro...Diozzzz!!
Besos!

kari kari dijo...

Primoooooooo!! Te felicito, excelente escrito, tenias q ser Palma... y tu y yo somos hechos el uno para el otro, tu eres bueno esscribiendo, yo leyendo jeje. Te felicito primo, sigue asi. TQM. Saludos

El error es crasso

En trasnochadas tierras abonadas, nada normal cosechas...