jueves, 20 de diciembre de 2007

Intangibilidad material

(Grandioso escrito de mi querida amiga Cris, disfruten como yo...)

Cómo llamar “mi cuarto” a algo tangible, si lo único que puedo llevar en mi alma son los recuerdos vividos en él. En sus formas planas y rectangulares diviso secuelas de alguna fantasía incumplida. En su techo quedaron atrapados mis gritos ahogados y en el suelo abundan las huellas de aquellos que han dejado un hilo invisible e indeleble al paso del tiempo.

Por la ventana se esfumaron los malos ratos y por el huequito de la esquina, cuando nos visitó la lluvia, se coló una luciérnaga indiscreta que resplandece en mis días de angustia.

Indescriptible el espejo, me ha visto en las buenas dónde así esté mala, me hace brillar a toda luz. En él me he visto, he mirado mi mirada sin mirarme y aunque le produzco cacofonía, me dice que mire sólo un poco más, que allá en el fondo de mis pupilas encontraré imágenes perfectas de los fantasmas que deambulan en mí.

La mesa no es una baratija cualquiera, es un cofre de lo más lujoso que guarda íntimamente mis argumentos existenciales, o para hacerlo más cristiano, mis escritos, cartas, postales y tarjetas.

Sobrevivo en este cuarto por mis libros. Ellos anidan en una parte del clóset que todavía no le encuentro otro nombre que no sea “perfecto encuadre” sé bien que la perfección no existe “sólo existe la manera perfecta de ver las cosas” según cuenta una gran amiga mía. Pero ese lugar para mí es perfecto, tengo, digo tengo en todo el sentido de la palabra, el mundo a mis pies. El mundo de Víctor Hugo y de García Márquez. El de Saramago y el de Gallegos. Con eso me basta y soy feliz.

La puerta, no la odio, pero si es molesta porque no avisa cuando viene un enemigo de mi sueño, pero también es cierto que ni ella ni yo somos culpables de la mala educación de los seres que comparten esta codependencia material llamada casa.

Si por todo esto le podría llamar “Mi cuarto” pues accedo a eso de adueñarse de lo material, dejando claro que no es lo tangible e insustancial lo que me sirve de él. Me quedo con mis irrealidades llenas de sustancia. Me quedo con mi encuadre perfecto que para el mundo sigue siendo un rincón de libros. Para mi “Es” y punto.

Cris.-


martes, 18 de diciembre de 2007

El fin del espiral

Camino con extraordinaria lentitud, pongo solo un pie delante de otro sin pensar en mi destino, voy en busca de mi alimento y me guío solo por un segundo instinto, por otra máquina que no piensa. Solo un miedo habitual me cohibe y me prepara.


Como gajes del oficio, la osadía de un paso instintivo provoca el fenomeno hostíl y me encuentro ante la violencia de un ataque desmedido directo a mi bomba de fluidos. Preparo mis defensas, se cierra la coraza. Contraigo cada articulación y trato de unir cada parte de mi cuerpo hasta formar un impenetrable escudo, adopto una posición indiferente y procuro no llamar la atención. Ahora estoy solo esperando la arremetida, se aceleran mis ojos, agudizan mis sentidos, y espero... Es extraño, se vence el tiempo prudencial, ya debió haberse consumado el ataque, y no percibí tal cosa. Empiezo a dudar, cedo poco a poco mis defensas, y estudio mi alrrededor, la calma intranquiliza, sin embargo mi corazón despreocupa rápido como suele hacerlo, obliga a romper formación y abre camino nuevamente, esta vez ganando una aparente seguridad.


Mi marcha decrece y acrecienta a ratos, la seguridad adquirida no era tan segura despues de todo. Me cuestiono, dudo, mando todo al carajo y no pienso. ¿Que espero? Si lo se, pero me lo niego. La inamovilidad de mi entorno, mi suspención en un frío espacio, intento leer respuestas en el vacio, en el silencio que acuchilla, hipotetizo supuestos casos, (¡despues de todo si pienso!), sin embargo las replicas no satisfacen.


Mi rutina parece llega al final del espiral, pues esto no tiene antecedentes, mi agresora no atacó, o por lo menos no de la usual manera, un cambio veo venir, la prórroga me situa en una aniquilante espera, espero enarbolen banderas o me quemen con hirviente aceite.


Percato mi ingenuidad y me golpeo con palabras, la ofensiva sucedió!, y sucede aún, fué algo inasequible en extremo sutil, menudo e incorporeo, pero calculado, masifica poco a poco y pesa cada vez más, admiro sublime. Pues al parecer esto me detendra al final de este espiral, alargará el mismo hasta convertirlo en un punto muerto y... ¿No dejará que yo arranque?.











Oliver IV

domingo, 9 de diciembre de 2007

Lo que no dije...

Día lluvioso igual a todos, pues además de mantenerme encerrado e impotente, inevitable es sentirse como siempre. Iracundo a ratitos cuando me percato del cliché éste del día lluvioso unido a la nostalgia, la tristeza, el ponerte a pensar en ella, etc., etc., pero al final en lo mismo :(.


Pienso... recuerdo... me aguanto el pecho... me como una galleta... con un gesto obligo al olvido, que me juega sucio... devuelvo a lo qué le dije... súbitamente percato mas importante otra cosa, lo qué no dije... eso me aterra más aún...














Oliver IV

jueves, 6 de diciembre de 2007

Mi Terapista

Las 3:45 de la tarde, no voy a llegar a tiempo! No puedo hacer esperar a mi terapista, ademas de puntual ella, no le gusta le hagan esperar. Me enderezo en mi asiento y casi telequineticamente intento mover la infernal cola de la autopista, e intento igualmente mover el pie derecho del chofer de la buseta en dirección al acelerador (¡recien descubro estos poderes mios!). Al fin bajo en la parada requerida, y llego al consultorio. 4:16 pasado el mediodia, pierdo 16 minutos de la valiosa charla.


- Pase, la doctora lo esta esperando. Me recibe la recepcionista. Y descubro que si lo estaba, impecablemente vestida con una blusa blanca levemente floreada en purpura y una falda ajustada hasta algo mas abajo de su rodilla con un corte hasta un poco mas arriba de la misma con unas zapatillas blancas comodas, agradable perfume, su pelo negro recojido y sujetado con un lápiz de grafito, me recibe ella con esa mirada acusadora que enfrento con otra de victima.


- ¿La cola?. Se adelanta.


- Imaginese...


- Empezemos, ¿que tienes para entretenerme?


Le gustaba empezar asi las terapias, al principio, creí no me tomaba en serio, luego entendí, y hasta creó el ambiente de confianza, y consiguió lo que ningún cura.


- Bueh... desde la ultima semana hasta ahora, me ha pasado algo que destaca. Me he quedado enganchado con una chica. Es en realidad alguien que "conozco" desde hace tiempo, pero que realmente he llegado a conocer estos últimos meses, inclusive la mayor parte del tiempo no presencialmente. Sabía de su belleza, pues la habia visto, más eso cualquiera lo nota. Lo que desconocía, fue lo que me atrajo. Supe en un momento antes de "darle un zoom", que era peligroso, pero que carajo!





Hago una pausa, me tomo un sorbo de agua, miro a mi terapista que permanece sentada observandome con su libretica anotando que se yo, no le paro. Aclaro, y sigo.


- Pienso un poco friamente sobre esto y concluyo que inutil es hacerlo. Pues cuando una mujer hace que infle mi caja toráxica cuando piense en ella, no es buena señal. Esa mezcla química, hormonal o que se yo, que produce ese no se que, que deja pendejo al alcohol como distorcionador de realidades, hace más difícil que veas las cosas con claridad, o por lo menos con sensatez. Creo que magnifíca, engrandece, embelleze, no se si me miente, odiaria si asi lo fuese.





Esta vez la pausa buscaba una intervención. Solo me miraba y seguía anotando.


- Continua por favor...


- Ok. Una vez escuche a alguien cercano hablar de la idealización y la confusión que produce en estas situaciones, pues ésta ataca creando en ti ficticias creencias de como la personita en cuestión es. Algo que se genera pues en ese mismo arrejunte de emociones que es el que llamamos atracción, más no la mera y sencilla, algo más profundo. Simplemente una mentira que te fabricas basandote en la poca verdad que conoces (y te encanta claro) a la cual le añadez agregados ideales en ti. Esto produce un inevitable (y doloroso) choque cuando enfrentas una realidad distinta. Nadie sabe a estas alturas si lo es o no, pero en mi caso la atracción no decrese, y yo, voy como carro en bajada sin frenos. ¿Me miento? No lo se...





Callo y espero una respuesta desesperado, por desgracia no la consigo. Ella habia dejado bien claras las reglas del juego al principio, pero ¡maldita sea! demando su opinión, ha estado escuchandome durante estas tres últimas semanas sin pronunciar palabra, y he estado apunto de desesperar. Sin embargo, ella me gusta como terapista. Me tranquiliza y al menos me escucha sin prejuicios (creo).


Repentinamente algo me sobresalta, senti la necesidad de buscar su rostro, ¡no lo distingo!, solo veo sus ojos, y ya desaparecen, no hay consultorio, solo el olor de su perfume permanece, voy de regreso violentamente, abro los ojos, ¡mierda me volvi a pasar la parada!.


- !!En la parada primoo!!


Bajo del bus, este se aleja mientras yo me restriego los ojos, encojo de hombros y emprendo mi regreso y mientras camino vuelvo a mi verdad de no tener terapista alguna, pues es ya costumbre idealizarlas, resigno mi pesar, inflo mi caja toráxica y preparo enfrentar mi "empepe"... solo.




(Aclaro: Total invención, producto de tierras mentales abonadas con trasnochados abonos... Cualquier semejanza con la realidad es solo mera coincidencia).











Oliver IV

lunes, 3 de diciembre de 2007

Autodestrucción

Tú, nadas en mis aguas
Revoloteas y te cansas
Me tintas con turbios colores de ansias
Curioso, con una mano todo lo alcanzas
Transitas sin leyes estas mansas aguas.

Soy frontera sin alcabala
Llevas lo que te da la gana
Y no pagas ni impuestos ni aduana
Y yo como un gafo
Te ofrezco más y lo agarras
Me usas, y rehúsas
Cuando dejarme te pido,
Pues se que abusas
Y no te lo impido.


Sin embargo algo de voluntad

Ante lo religioso de mi estupidez
No ha dejado nunca ganarse con impío

La dignidad de mi vaso de cristal
Que hasta resignando el inminente,
Reviste en propiedad
Y aclara con voz imponente
Solo yo me aniquilo.










Oliver IV

Grandeeee! la primera entrada de mi blog!!!


Pues que se supone debe alguien escribir en su primera entrada?? un breve resumen de mi accidentada vida, creo... aunque este blog no estara supeditada unicamente a inflar mi ego solo hablando de mi y mis triviales e importantes acontecimientos, pues demosle cabida a escritos y poemas tanto propios como citados, noticias y reseñas quizas no de muy objetiva relevancia, pues enfrentemos que es mi Blog, y pues aca la linea editorial es mia (se escucha importante, es gratis y cualquiera puede tener una).


Sergio es mi nombre, nacido en un pueblo llamado Guri el 16 de Julio del 1984, el segundo de una linea casi consecutiva de cuatro hermanos, que luego por parte paterna se extendió en dos más, padres divorciados unos cuatro años despues de mi nacimiento. Luego del divorcio, viví en San Felix, Puerto Ordaz, Maturin, y luego en Temblador, todas ciudades y pueblos de Venezuela (Oriente y Guayana). Luego de escalar mi niñez y etapa de puber, un obvio adolecente, regrese a Pto. Ordaz por unos dos años (a estudiar y joder, admitido), luego viví en Los Teques una ciudad del Estado Miranda en la zona metropolitana unos 2 años también (buen clima), luego regrese a Temblador unos 3 años, al fin y luego de salir de mis compromisos alla, me moví a Puerto la Cruz - Anzoategui (Oriente), queria estudiar y debia trabajar para ello, estuve un año alla me inicié en los estudios, hasta que por giros laborales (pues a eso estamos amarrados los que no gozamos de papas que nos costeen los estudios) regreso a la ciudad de Los Teques, en la que actualmente vivo, y desde la cual escribo :D...


No hay detalles acá, solo mas o menos donde he vivido, y cual es mi situación, en muy vagas palabras.

El error es crasso

En trasnochadas tierras abonadas, nada normal cosechas...